La Municipalidad de Ensenada llamó a licitación la continuidad del Paseo Costero de Punta Lara y desencadenó la reacción de grupos ambientalistas que rechazan la obra porque consideran que agravará “la destrucción del humedal y el paisaje ribereño rioplatense”.
El intendente Mario Secco anunció días atrás que la Comuna pretende comprar 1.500 tablestacas para continuar el sitio que actualmente tiene una extensión de mil metros.
Tras el llamado, ambientalistas de la región señalaron que la medida busca continuar con la construcción de un “murallón insustentable” que provoca la pérdida de humedales costeros y playa. Las ONG ambientales de la región advierten que el Ejecutivo pretende avanzar en una obra sin que medien estudios ni autorizaciones de organismos competentes.
Asimismo, señalaron que el murallón significa “una barrera arquitectónica de la que son víctimas las personas que padecen leves o grandes dificultades de movilidad o discapacidades”.
Por su parte, desde el Ejecutivo ensenadense expusieron que la obra “permitirá brindar seguridad hídrica y proteger la costa de la erosión fluvial y de las crecidas del río a causa de la sudestada, en especial a las 650 personas que viven en el área”.
Sin embargo, los ambientalistas insistieron en que la iniciativa se podría haber realizado “de forma sustentable, respetando el paisaje, la accesibilidad y el humedal” y “sin necesidad de utilizar hormigón, atentando contra nuestra identidad ribereña”.